Si al comienzo del año alguien hubiese pronosticado que los Dodgers no estarían en la Serie Mundial, peleando por su tricampeonato, seguramente lo habrían tildado de loco. Pero si además decía que la Serie Mundial iba a quedar entre los Rays de Tampa Bay y los Cerveceros de Milwaukee, más de uno se habría reído. Sí, los lúpulos se han acostumbrado a clasificar, e incluso a ser campeones de su división, pero todos los años parecían quedarse cortos. Y Rays tenía ya un par de campañas quedando eliminado en ronda regular. Es que incluso después de que avanzaron a postemporada, siendo los dos mejores equipos de cada una de sus ligas, se decía que los playoffs eran otra cosa y que ninguno podría mantener el ritmo. Sorpresa, entre ellos está el nuevo campeón. Todo el que se llame fanático del beisbol debe estar consciente de que nadie más que ellos merecía el honor de llegar al clásico de octubre. Lo hicieron todo bien, pero además le dieron un contundente mensaje al comisionado Rob Manfred, de cara a las negociaciones para el próximo convenio laboral. No se necesita una nómina millonaria para poder ser el mejor.

Los Rays ocupan la posición 25 en el ranking de las nóminas de Grandes Ligas y Cerveceros la número 19. Ninguno está siquiera en el TOP15 de las organizaciones que más dinero invirtieron este año e igualmente se consagraron como los mejores. Tampa Bay terminó la ronda regular con récord de 98-64 y con un promedio colectivo de .258 que fue el mejor de su liga; además, estuvieron entre los cinco mejores pitcheos. Ya en la postemporada barrieron a los Yankees y luego vencieron en seis juegos a los Guardianes, otro equipo que no invierte demasiado. Por su parte, Cerveceros ganó más de 100 juegos por primera vez en su historia, tuvo el mejor récord de todo el beisbol, y luego sacó de paso a Padres y Dodgers, dos de las franquicias que más dinero gastan por zafra.

Ahora estamos aquí, a puertas de una Serie Mundial inédita con dos equipos que nunca han podido alzar el trofeo de campeón. Rays ha llegado al clásico de otoño en dos ocasiones, en 2008, cuando perdieron en cinco juegos con Phillies, y en 2020, cuando cayeron ante los Dodgers en el sexto choque. Cerveceros, en tanto, solo tienen una participación de este tipo y fue en 1982 cuando fueron derrotados en siete juegos por los Cardenales de San Luis.

Hoy más que nunca cabe la frase de “cualquiera se merece la victoria”. Y la verdad es que estadísticamente no parecen haber muchas diferencias entre ellos. Milwaukee batea un poco más y sí, a Tampa Bay le tomó más tiempo sellar su clasificación, pero el envión anímico de la remontada está a flor de piel. Aunque si quieren saber mi opinión real, yo creo que este es el año de los Cerveceros, la consagración de Pat Murphy y su “montón de competidores”, que ya destronaron al que tenía un “montón de miembros del Salón de la Fama”