El Arsenal encendió las alarmas este miércoles con la lesión de Bukayo Saka, quien tuvo que retirarse de la cancha apenas 10 minutos después del pitazo inicial en el empate frente al Bayern Múnich en la Champions League. Según se pudo conocer, el atacante sufrió una dolencia en el cuádriceps que puso en vilo a todo el cuerpo técnico liderado por Mikel Arteta. El estratega español no ocultó su preocupación tras la evaluación inicial del cuerpo médico: “Están bastante preocupados. Cuando un futbolista debe abandonar el césped con molestias intensas nunca es un buen augurio, pero habrá que aguardar a las pruebas. No pinta bien”, afirmó durante la rueda de prensa posterior al partido.

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De ratificarse el diagnóstico, la situación supondría un nuevo reto físico para el delantero de los Gunners, quien la campaña anterior ya se vio lastrado por afecciones en el isquiotibial, la cadera y el tendón de Aquiles. Dichos contratiempos lo obligaron a perderse un total de 15 compromisos y mermaron sensiblemente su nivel en las citas donde tuvo participación.